viernes, 28 de noviembre de 2014

"Pérfidas" (Tamara Romero, 2014)

En EEUU de A existe un movimiento literario en auge etiquetado como bizarro, que aún no ha llegado a España, y que básicamente pretende trasladar al papel historias poderosamente visuales, urgentes y lo más grotescas y surreales imaginables, que recoge elementos del pop más colorido, la ciencia-ficción loca, el cine de terror de cuchufleta, los fenómenos televisivos más recientes, monstruos cotidianos, la religión y la política extremas... Una coctelera de exploitation que se inspira en el pulp clásico, el cine de monstruos, el rollo Tarantino, la TROMA, el porno, Bizarre Magazine, Russ Meyer, los tebeos de superhéroes, la Nueva Carne, el cine loco japonés contemporáneo, el ácido lisérgico, el unpop, el weirdo, el steampunk, el cyberpunk y todo tipo de subculturas pop minoritarias, para llevarlas al extremo y crear historias imposibles, absurdas y divertidas. La Meca de todo esto es la editorial Eraserhead Press, en la que Tamara Romero publicó su primera obra, inédita en castellano (como todo su catálogo) "Her fingers", que no he podido leer; de hecho, yo no he leído nada de esto, porque como digo nadie se ha puesto a traducirlo, pero sí que hace tiempo que descubrí la figura del jodido chiflado de Carlton Mellick III, y tengo como obra de cabecera (me la he leído tres veces) la inencontrable novela "Automatanza", de Steve Aylett, que fue uno de los primeros brotes verdes de esta doctrina. Espero que más pronto que tarde alguien se ponga las pilas y traduzca para mí todos esos títulos, con esas mismas portadas y el papel de pulpa, para poder leerlos cómodamente sentado en la parte de atrás del barco pirata del Parque de Atracciones.

Lo que sí ha publicado la bizarra (por valiente y por bizarra) y preciosista editorial Aristas Martínez es "Pérfidas", la primera novela en castellano de Tamara, no solo aficionada sino paladín española de todo esto. Es una novela de raso y diáfano entretenimiento, que se te escurre y se devora sin pausa porque más que leerla a solas es como si la estuvieras viendo en la tele un sábado por la noche compartiendo porros y risketos con los colegas con los pies sobre la mesa, después de llevarte el VHS de un rincón mohíno del videoclub de barrio; o como si estuvieses mascándola y llevase peta-zetas incrustados dentro.

Narra un episodio en la vida de las Pérfidas, un equipo de lucha libre femenil que debe enfrentarse fuera del ring a las principales líderes de las Lúcidas, con ayuda de la omnipresente estrella de Radio Eterna, Ryder Alegría (y su incorpórea asistente Wah Wah), cuando descubren que La Mujer Azul ha sido secuestrada por error y es retenida en un castillo a las afueras de Valtidia, una distópica y ciber-psicotrónica capital de provincia. La Volcánica Magma deberá pelear, máscara contra cabellera, no sólo contra La Bella Nima, Midori o las puñeteras Ruedas de Seguridad, sino contra su propia identidad, contra su pasado, e incluso contra la maquinaria capitalista y mercadotécnica del Sistema valtidiano.

Queen - "Forever" (2014)

Como siempre que se acerca Navidad, alguien se ha acercado a la tumba de Freddie Mercury para desenterrar su cadáver y obrar sobre la cuenca de sus ojos. En este caso han recuperado un par de demos extrañas y a medio cocer y les han puesto chunda-chunda de fondo, y de paso han acabado un puzzle que tenía Freddie a medio hacer con el zombie de Michael Jackson que suena triste y enigmático. En cuanto a lo demás, "Forever" parte de la coartada de recopilar por primera vez canciones de Queen de temática romántica. Una selección ecléctica, extraña y que increíblemente no hurga demasiado en los dos "Greatest hits" superventas, sino que el responsable de exhumar los restos ha hilado fino y me ha hecho feliz, armando más o menos el mismo mixtape que llevaba yo de adolescente en el walkman, cuando iba a dar vueltas con la bici y con los ojos húmedos por el barrio de la chica de mis sueños los sábados por la mañana, a ver si me la cruzaba "sin querer": hermosísimas y olvidadas baladas del amado/odiado manflorita, los temas más barrocos de "Queen I", "Queen II", "The game" o "Jazz", obras maestras del prog británico como Spread your wings, Jealousy, You take my breath away, Long away, In the lap of the gods... revisited, Is this the world we created y hasta esas piezas extrañísimas de operetta que servían de colofón a las epopéyicas piezas de proto-heavy sobreproducido y churrigueresco en tres partes de sus primeros discos, como las maravillosas y lastradas de melancolía Lily of the valley o Nevermore... que suenan cojas sin su obertura e interludio, pero que es una gozada que se incluyan porque yo destrocé varios bolis Bic escuchándolas una y otra vez; y porque a quién coño le importa, si el LP ha muerto y la gente quiere itunes y politonos. El .rar éste también colecciona himnos clásicos, del amor (o de la brasa, según el caso) mil y una veces cumplimentados (Play the game, You're my best friend, Love of my life, Who wants to live forever, Friends will be friends, It's a hard life, Save me, One year of love, Somebody to love...), ésas que ya hace mucho que forman parte de la historia del fútbol las olimpiadas rock, pero me ha hecho muy feliz encontrarme de golpe con el grupo de los primeros, los medios tiempos "raros", esos nocturnes, rondós y minués insólitos que a mí me ponían los pelos de punta de joven y que casi nadie conoce.

"Mataré a vuestros muertos" (Daniel Ausente, 2014)

Homenajeando a los grandes destajistas olvidados de la novela popular de kiosko española, absence ha publicado una novelita que escribió a toda leche (el tiempo de revisión, corrección y ampliación triplicó al de redacción), que viene a unirse a ese aluvión de post-bolsilibros que está lanzando al mercado indie toda pequeña editorial que se precie. En este caso, "Mataré a vuestros muertos" es la primera entrega de la colección Bestias Pardas, de Prosa Inmortal, y el tercer libro publicado por Daniel (tras el ensayo pop "Black super power" y la autobiografía-ficción "Mentiré si es necesario"). Una novela breve deliciosa y apasionante, construida a trompicones alrededor de una jauría de ratas, cucarachas, palomas y un grupo de infrapersonas del Barrio Chino Profundo, que de alguna manera se las apañan perfectamente para vivir una aventura salvaje y subterránea en algún lugar intermedio entre los universos de H.P. Lovecraft, John Carpenter, José Antonio de la Loma, Patrick O'Brian y los recuerdos de adolescencia del propio autor. Puro realismo fantástico y memoria del subsuelo, la única crítica que se le puede hacer a "Mataré a vuestros muertos" (como a cualquier bolsilibro de Bruguera de los que molan y que da rabia que se lean en dos cagadas), es su urgencia, la (voluntaria) escasez descriptiva en favor de la acción, y que no dure cuatrocientas páginas más.

martes, 18 de noviembre de 2014

"Rewind this!" (Josh Johnson, 2013)

La semana pasada, en uno de los pocos momentos de absoluto relax contemplativo que tuve, me apoltroné con una manta y un gato a cada lado a ver este maravilloso documental reciente, que corro ahora a recomendar a todo el mundo con muchísima fuerza. Una auténtica obra maestra, en esta película se da voz a docenas de coleccionistas compulsivos, cineastas de culto, vendedores de segunda mano, cartelistas de cine doméstico, fabricantes y todo tipo de infraseres con barba aficionados al VHS, ese objeto en auge que dejó de fabricarse hace una década. Un repaso que parte de un puñado de cazadores extremos de cintas raras en mercados de pulgas y ventas de garage, para hacer un estudio exhaustivo y completísimo alrededor de filias, fetiches, curiosidades, huevos de Pascua, misterios de la distribución y la fabricación, las cintas más fáciles y difíciles de encontrar en el mercado de la trigésimo segunda mano, etc. También conocemos a responsables de proyecciones festivas de VHS en festivales bizarros que están surgiendo por todo el mundo (el espíritu de El Alamo Drafthouse sobrevuela varios momentos del docu), se entrevista a maestros del casetexploitation como Frank Henenlotter, Lloyd Kaufman, Cassandra Peterson (Elvira) o Charles Band y a "directores" irredentos que se centraron en el rodaje magnético como J.R. Bookwalter, Chris Stompolos (un videoaficcionado que "suecó" entera, en su casa, "Indiana Jones en busca del Arca perdida") o el increíble outsider David "The Rock" Nelson (que sigue haciendo pelis de monstruos con muñecos en VHS a día de hoy). Cintas de gimnasia doméstica bizarra, documentos absurdos como "Heavy metal parking lot" (1987) y películas amateur que los freaks intercambiaban por correo en la época ("Tales from the quadead zone" (1987), "Sledgehammer" (1983), "Black devil doll from Hell" (1984), "Blood cult" (1985), "Dead next door" (1989), el especial navideño que originó South Park en 1992, "Wicked games" (1994)... he visto casi todas, qué pena doy) o la existencia de héroes como los responsables de Something Weird Video, son otros de los fenómenos que se revisan y analizan. El viaje, entretenidísimo y fascinante, termina haciendo acuse de la existencia de los video-mixtapes de Youtube (que tanto me gustan y que tienen su propia etiqueta en este mismo blog) y descerrajando frases lapidarias y hermosísimas sobre esto tan bonito y underground. En definitiva, un repaso mesmerizante y que ya hacía falta de una vez, que ha entrado directo en mi top faif de documentales favoritos.

domingo, 16 de noviembre de 2014

Bananaman (1983)

No es demasiado conocida en España la tradición de los tebeos de "narizones" británica. Comúnmente se acepta cierta tebeografía a la hora de catalogar somera (e injustamente) la característica de las distintas industrias que en el mundo han sido (superhéroes en USA, "línea clara" francobelga, manga en Japón...), y en un primer vistazo superficial reconocemos en Gran Bretaña, por un lado, a una especie de "cantera" del tebeo mainstream norteamericano (Millar, Moore, Morrison, Ennis, Ellis, Gaiman, Davis...), y por otro la importancia de sus tebeos realistas de "acción costumbrista" (Roy of the Rovers, The Hornet) o de ci-fi-punk (2000AD, M.A.S.K., Dan Dare). Pero es mucho menos conocida la enorme solera del tebeo humorístico juvenil que, igual que en España o en Francia, ha asolado sus kioskos durante todo el siglo XX. Sin ir más lejos, la cabecera The Beano, protagonizada por un adolescente anárquico, se publica semanalmente en aquellas islas nada menos que desde 1938 hasta nuestros días, y ha albergado a docenas de personajes e historietas que pudieran competir con las creaciones de nuestros Peñarroya, Escobar, Raf, etc., de no ser por su orientación exclusivamente infantil y su menor impacto social. Pero algunos personajes aparecidos en este tipo de longevas revistas semanales como The Beano, Smash!, The Dandy o Nutty (y montones de precedentes y sucesoras) merecen algo de estudio y reconocimiento. El vacío y el desconocimiento sobre estos millones de páginas de papel barato enviñetado, al menos aquí en el norte de África, es escalofriante.

Precisamente uno de los pocos personajes de estas revistas que trascendió ligeramente en los hogares británicos fue Bananaman, gracias a una serie de animación emitida en 1983 inspirada por el personaje creado por John Geering tres años antes, y que durante dos décadas protagonizó la portada de la revista Nutty e interiores de algunas otras de estas mencionadas revistas publicadas principalmente por D.C. Thomson & Co. Ltd., la "British Bruguera", para entendernos. Estos días he pasado unas cuantas horas inmerso en sus historietas, y repasando las tres temporadas de su gazmoña pero entretenida serie, y disfrutando bastante.

Tanto los inocentes tebeos de Bananaman como su traslación al saturday morning cartoon, están afectados de ese "humor negro", esa ironía y flema británica anárquica y gamberra que impregna casi toda la cultura audiovisual e incluso el día a día de la vida en las islas británicas. Si en España nuestro tebeo costumbrista de narizones (sigamos con el trazo grueso y la generalización) se destaca por la picardía, el cutrerío y el ruralismo de los personajes de Vázquez, Ibáñez y compañía, en Gran Breteña podemos detectar ese trasfondo nihilista, contestatario y travieso en casi todos los personajes de tebeo popular, aunque estén destinados al público más infantil. Sin ir más lejos, The Beano o Dennis the menace (el inglés, no el norteamericano) ya eran dos punkis de medio metro incorregibles a mediados de siglo. Basta ojear cualquier ejemplar de estas revistas, en cualquier década pasada, para encontrar niños rebeldes que ponen de los nervios a sus padres, animales apátridas, bebés insolentes y malhablados e incluso tiras protagonizadas por delincuentes comunes de risa. El propio alter ego de la parodia de superhéroe Bananaman es un niño malcriado, que cuando come plátanos se convierte en un superhéroe volador y todopoderoso (adulto, cachas y con voz ronca), pero que al final de cada episodio es regañado o castigado por su madre por no hacer caso.

Aparte del tono irónico, la ambientación cáustica y doméstica y el humor negro para ser una serie infantil (que la emparenta con las también británicas y geniales El Conde Duckula, Danger Mouse o algunas creaciones de la primera Aardman), Bananaman es una serie simplona y repetitiva. Y más para una serie con episodios de tan solo 5 minutos (uno de los cuales lo gastan en la cabecera y el cierre), y en todos los episodios se repite la escena de la metamorfosis del niño Eric en el Super Hombre Plátano (es decir, que vemos dos veces la misma escena en cada breve episodio). Y la estructura de cada episodio es también repetitiva y sencilla. Pero, obviando también las limitaciones técnicas, de adulto se aguanta el visionado, aunque sea por lo curioso del catálogo de personajes (algunos ya los quisiera haber inventado Peter Milligan para su X-Force hipster) y casi la total ausencia de moralina, sino pura y sana diversión y parodia; algo parecido al visionado adulto de la Pantera Rosa. Y por lo breve, que también se agradece... Lo peor de todo es el constante acompañamiento musical, sintético y machacón.

viernes, 14 de noviembre de 2014

"La loca historia del Ejército Simbiótico de Liberación y el secuestro de Patty Hearst contada a los niños" (Libritos Jenkins, 2014)

Esta tarde se inaugura la 2ª edición madrileña del GRAF, un encuentro de microedición y tebeos independientes. Al margen de micro-eventos, micro-exposiciones y micro-farras en salas de conciertos por la noche, el grueso del evento serán los puestos de venta al público en el Museo ABC durante todo el día de mañana sábado, en una de esas pocas (pero cada vez más habituales) "ferias del libro" alternativas en las que se dan cita editores de barrio, fanzineros, autores de comix undergroud e indigentes en general. Para la ocasión, he sacado la quinta referencia de mi inexistente editorial Libritos Jenkins: "La loca historia del ESL y el secuestro de Patty Hearst contada a los niños".

Después de las anteriores entregas ("Hipnotismo pop", el superventas "La música más rara del mundo" y "Santos y Demonios"), este nuevo compendio consta de 48 páginas en blanco y negro fotocopiadas y grapadas, 1 CD de 23 canciones y un par de chapitas de regalo (adicionalmente se ofrece junto con un póster o lámina a todo color del póster central incluído), y que narra la fascinante historia de Patricia Hearst y todo lo relacionado con el SLA. La información se ofrece esta vez a través de un puñado de ensayos breves (los hechos históricos, un glosario de términos simbióticos, reseñas de treinta y tantas películas relacionadas con lo simbionés, un largo estudio de todas las canciones, discos o artistas imaginables que alguna vez se fijaron en el asunto, y otro ensayo que habla de tebeos, series de televisión, musicales del off-off-Broadway, juegos de mesa, etc.), un tebeo indie americano absolutamente inédito en castellano, un relato fantástico en boca de un ex-miembro del SLA, fotos de todo tipo, moda, motor, horóscopo, etc., la revistilla ofrece mucha más información de la necesaria, de forma amena pero erudita y repleta de pasión.

Un hito en la historia del SLA, que he estado haciendo yo mismo estos últimos días, y que estaré vendiendo mañana en un rincón del evento. Todos los asistentes podrán, además, llevarse un recuerdo simbiótico del 40º aniversario de la famosísima estampa de Tania, en nuestro photocall instalado para la ocasión, con la banderola del Ejército Simbiótico, una réplica del subfusil original y una boina ladeada, para compartir en sus redes sociales favoritas.

Quien no pueda venir al GRAF mañana, no podrá hacerse la foto con la bandera original del SLA, pero sí que puede adquirir una copia de la publicación, aquí mismo a través de Paypal (pulsando en el icono de aquí debajo) o escribiéndome a frunobulax04@hotmail.com, y recibir, tanto éste como cualquiera de los ejemplares anteriores de Libritos Jenkins, cómodamente sin moverse de su hogar o centro social de acogida.

Fanzine de 48 páginas + CD de 22 canciones + 2 chapitas simbióticas = 5€

La gran actriz Laura Blázquez, alias TANIA

domingo, 9 de noviembre de 2014

"Sinopsis de cine" (Ángel Sanchidrián, 2014)

Bueno, pues hace dos meses que leí "Sinopsis de cine", y os voy a contar un poco.

El libro va de un chiquín que veía películas muy conocidas y las contaba en Facebook con mucho salero, hasta que un día una editorial le publicó las sinopsis de risas en libro. Yo descubrí muy tarde la página de FB de Sinopsis de Cine. De hecho, desde que me hice fan creo que solo ha hecho promoción y comunicados diversos, y solo una reseña, me parece. Pero mi amiga Á. me insistía en que las leyera, y una vez me encontré el libro en una tienda, y me lo compré. Esa noche en la cama empecé a leerlo y se me hizo de día entre carcajadas. Muchísimas carcajadas. Me reí muchísimo, como hacía mucho tiempo que no me reía, leyendo en alto las sinopsis y haciéndome gracia mis propias risotadas. No recordaba reírme tanto desde que vi por primera vez "Zoolander", que tuve que parar la película un rato y pensar en cosas tristes para no morir de un colapso pulmonar. Pues con este libro me pasó lo mismo. Con algunas de las sinopsis (me acuerdo especialmente de las de "Amelie" o la trilogía de "El Padrino"; pero sucedía con casi todas) me estaba riendo tanto, tanto, que pasé un poco de miedo. El mes de septiembre fue horroroso para mí, una auténtica pesadilla, y esta lectura fue liberadora, medicinal, y tengo que rendirme ante ello. Ya he prestado el libro tres veces y en cuanto me lo devuelvan tengo que volver a leerlo porque es muy sano y maravilloso.

Muchas de esas películas tan famosas no las he visto, ni tengo intención de verlas. A mí me atraen más las películas extrañas y minoritarias, soy así de cabezota, y no creo que vea nunca "Dirty dancing", "Tinanic" y esas mierdas para oficinistas. Pero son películas que no hace falta haberlas visto para partirte el pecho de risa, porque en realidad es como si las hubiéramos visto, de tanto emitirse sus escenas más conocidas y representarse de mil maneras su pestilente reflujo. Aunque también vienen muchas reseñas de películas de terror y de género, algunos de mis clásicos favoritos son rastrillados y pitorreados con regocijo, que es lo que le da la calidad al libro. Aunque es indudable que el formato elegido para imprimir las sinopsis de Facebook, es un error. El libro emula ser una cinta de VHS, con una carcasa de cartón como las que daba El País en los noventa, y es estrechito y de tapa dura, como una guía de viajes de lujo. Esto no me ha gustado mucho. Además de las reseñas, para rellenar, han metido unos cuantos extras definitivamente innecesarios; y fotos y chorradas acompañando cada texto que sí aportan un apoyo visual simpático.

Te gustará si estás en la cama triste y solitario, ya te has aliviado pero sigues sintiéndote desgraciado y a la deriva en el Universo, y no tienes que madrugar al día siguiente.