sábado, 21 de enero de 2017

"Drunk, stoned, brilliant, dead" (Douglas Tirola, 2015), "Don't think I've forgotten" (John Pirozzi, 2014)


Hola. Como dije el otro día, me he abierto una cuenta en Letterboxd, con la intención de ver más cine este año y con más cabeza, e intentaré ir reseñando cosas allí bastante a menudo. De momento lo estoy logrando. Pero no me resisto a recomendar también aquí una dupla de documentales que he visto esta semana, absolutamente maravillosos e imprescindibles, cada uno abordando a fondo, de manera exhaustiva, erudita y hermosísima un microcosmos diferente de la cultura universal de la que más me gusta. A saber:

"Drunk, stoned, brilliant, dead: The story of the National Lampoon" (Douglas Tirola, 2015)

"Don't think I've forgotten: Cambodia's lost rock and roll" (John Pirozzi, 2014)

Recomiendo con muchísima fuerza ambas películas, ambas odiseas encapsuladas narradas en primera persona por los supervivientes, respectivamente, del abuso de drogas o del genocidio de Pol Pot, en torno a sendos asuntos tan importantes y ditirámbicos como fueron la historia de National Lampoon y la del rock jémer. Dos auténticos prodigios como dos soles, dos joyas del audiovisual reciente que se han plantado entre mis ojos y la mierda la tele estos días. Imprescindibles.

No hay comentarios:

Publicar un comentario